2 factores determinantes en la calidad de un vino

Han pasado casi dos siglos desde que el vino español entró en la era moderna. Hoy, nadie duda de que el vino español vive el momento más prodigioso que ha conocido en su larga historia; una nueva era en la que hemos conquistado la cúspide, consecuencia de los cambios producidos en las tres últimas décadas. Y es que el gran salto cualitativo del vino español tuvo lugar en la reciente década de los ochenta, cuando una nueva generación de enólogos revolucionó y modernizó la viticultura nacional, sentando las bases para la consolidación del vino español entre los mejores del mundo.

Pero, ¿qué cuáles son las claves de la grandeza y la excelencia? Le preguntamos a Jaime Bermúdez, Director Técnico de Vinoselección: “Una obra maestra nace de la confluencia de algunos factores conocidos y de otros indeterminados; es fruto de la genialidad única y espontánea del binomio que forman los dos elementos imprescindible que deben estar presentes en todo gran vino: hombre y viñedo”.

Y continúa: “El viñedo es el mayor responsable de la personalidad y el espíritu de un gran vino. Es muy importante la variedad de uva y que ésta tenga una perfecta adaptación a un microclima y a una reducida extensión de terreno. Esto va a convertir al suelo y a la vid en un solo elemento que reúna las condiciones ideales para que el resultado sea único. En definitiva, debemos partir de una gran calidad de uvas para llegar a un vino excepcional: la viña y las uvas conforman el alma y el cuerpo de un gran vino. Es una condición necesaria, pero no suficiente”.

Falta sumar el factor humano: “El factor humano es el que va a determinar el trabajo en bodega y la interpretación que se hace del viñedo en cada cosecha. Es decir, la ideología del vino. El enólogo y el viticultor son las personas encargadas de tomar las decisiones que darán forma al futuro del vino: primero desde la viña, determinando los sistemas de poda, la cantidad de kilos por hectárea, el momento de la vendimia, etc; y después en la bodega, con la selección de uvas y los diferentes protocolos de elaboración, crianza y ensamblaje final de los vinos. Por tanto, es el hombre el que consigue que con unas uvas excepcionales y la mínima intervención posible lleguemos a disfrutar de una obra maestra, manteniendo la máxima calidad obtenida en el campo. Todo esto constituye el cerebro de un gran vino”, concluye el Director Técnico del Vinoselección.

Ya tenemos el alma, el cuerpo y el cerebro del vino. Ahora sólo queda disfrutar de la experiencia.

Quizás te pueda interesar

Los 3 países líderes en exportación de vino: Italia, España y Francia

Descubre 9 grandes vinos de CVNE

9 grandes vinos de CVNE que merece la pena descubrir 

La añada 2025 de la D.O.Ca. Rioja es calificada como “Excelente”, destacando por su equilibrio, frescura, complejidad y potencial de envejecimiento.

La cosecha del siglo: la añada 2025 de Rioja es oficialmente Excelente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sus datos serán tratados por VINOSELECCIÓN para gestionar su comentario o sugerencia. Podrá ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad o revocar su consentimiento, enviando un correo a gdpr@vinoseleccion.com. Para más información sobre el tratamiento de sus datos, consulte nuestra política de privacidad . Al enviarnos su comentario usted consiente el tratamiento de sus datos personales.