D.O. Campo de Borja, el reino aragonés de la Garnacha
La Denominación de Origen Campo de Borja (1980) merece un lugar destacado en el radar de cualquier amante del vino, porque pocas zonas ofrecen una relación calidad-precio tan sobresaliente. Esta denominación zaragozana vive un buen momento gracias a que su variedad estrella, la Garnacha, no para de ganar adeptos en nuestro país y más allá de nuestras fronteras.
Hay que señalar que ha cambiado la percepción de la Garnacha. Durante años fue una uva infravalorada; pero en los últimos años se ha convertido en una variedad reconocida internacionalmente por su versatilidad y su capacidad para expresar el territorio.
Para profundizar en la realidad de esta zona y conocer sus retos de futuro, hemos conversado con Bodegas Borsao, líder de la denominación y propietaria de cerca de un tercio de la superficie total de viñedo de Campo de Borja. “Afrontamos el futuro con optimismo, porque Campo de Borja cuenta con una identidad sólida, un patrimonio vitícola excepcional y una Garnacha cada vez más reconocida internacionalmente. Además, disponemos de viticultores con una enorme experiencia, bodegas innovadoras y un territorio capaz de ofrecer vinos muy diversos y con una excelente relación entre calidad y valor”.
Una garnacha diferente
Campo de Borja atesora un patrimonio de Garnachas excepcional. De las cerca de 4.000 hectáreas de viñas de Garnacha que alberga la denominación, más de la mitad corresponden a viñas viejas con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años.
Las garnachas de Campo de Borja están marcadas por un clima continental extremo, la escasez de precipitaciones, los fuertes contrastes térmicos y la influencia del cierzo. A ello se suma un importante gradiente de altitud y una gran diversidad de suelos -calizos, pedregosos, arenosos y arcillo-ferrosos- en las estribaciones del Moncayo.
Estas condiciones, unidas a la edad de muchas cepas y a sus bajos rendimientos, dan lugar a garnachas de gran concentración, con una fruta roja y negra muy expresiva, matices florales y especiados, estructura y taninos amables. En las zonas más elevadas, la maduración más lenta permite conservar la frescura, la definición aromática y la elegancia. Esa combinación de intensidad y equilibrio constituye uno de los rasgos más reconocibles de los vinos de la denominación.
Desde Bodegas Borsao señalan que les gusta decir que sus viñedos no ofrecen una única expresión de la Garnacha: “Las diferencias de altitud, suelo y microclima permiten elaborar desde vinos jóvenes, jugosos y muy frutales hasta vinos complejos y profundos. Esa diversidad, dentro de una identidad común, es posiblemente nuestra mayor fortaleza”, apuntan.
La evolución hace la calidad
Bodegas Borsao explica que la transformación de esta zona productora en las últimas décadas ha sido enorme. “Cuando se fundó la Cooperativa de Borja en 1958 (germen de Bodegas Borsao), la actividad estaba orientada principalmente a la venta de vino a granel. La creación de la Denominación de Origen Campo de Borja en 1980 marcó un punto de inflexión: la valoración del vino embotellado, nuestras propias marcas y una percepción de calidad comenzaron a crecer. También lo hicieron, por supuesto, las exportaciones”.
La bodega opina que desde entonces la denominación ha evolucionado desde un modelo centrado en el volumen hacia otro basado en la calidad, el origen y la identidad. “Hemos incorporado tecnología y conocimiento, profundizado en el estudio de nuestros suelos y microclimas y aprendido a interpretar mejor cada viñedo”, apuntan desde Borsao. “Al mismo tiempo, hemos conservado aquello que nos hace únicos: el trabajo de las familias viticultoras, el patrimonio cooperativo y nuestra apuesta por la Garnacha. Borsao apostó por ella cuando pocos lo hacían y estamos orgullosos del camino recorrido y del lugar que ocupa la Garnacha hoy en día”.
Retos y nuevas posibilidades
Uno de los grandes desafíos de la Denominación de Origen Campo de Borja es la adaptación al cambio climático, pero también representa una oportunidad para avanzar hacia una viticultura todavía más precisa y sostenible. “La Garnacha lleva siglos demostrando su capacidad de adaptación a unas condiciones exigentes, y la investigación, el conocimiento de los suelos y la gestión eficiente de los recursos nos permitirán proteger mejor el viñedo y mantener la calidad”, apunta Bodegas Borsao.
Otros retos que señala Bodegas Borsao son los siguientes: “También es prioritario asegurar la rentabilidad del viticultor, favorecer el relevo generacional y preservar las viñas viejas. Para conseguirlo, debemos seguir trasladando al consumidor el verdadero valor de estos viñedos y de los vinos que producen”.
Por otra parte, la evolución de los hábitos de consumo abre nuevas posibilidades. “Existe un interés creciente por las variedades autóctonas, los vinos con origen, la sostenibilidad y las historias auténticas. Campo de Borja reúne todos esos atributos”. Y añaden: “La diferenciación, la elaboración de nuevos estilos, la proyección internacional y el enoturismo ofrecen un recorrido extraordinario para seguir creciendo y generar valor para toda la comarca”.
Más allá de la Garnacha: otras uvas y tipologías de vinos
Aunque la Garnacha es la gran protagonista de la D.O. Campo de Borja, el reglamento también ampara otras variedades que enriquecen su patrimonio vitícola. Entre las tintas figuran la Mazuela, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Garnacha Tintorera, mientras que entre las blancas están autorizadas Macabeo, Chardonnay, Moscatel de grano menudo, Moscatel de Alejandría, Garnacha Blanca, Sauvignon Blanc y Verdejo.
En cuanto a las tipologías de vinos que ampara la denominación están los vinos blancos, los rosados y los tintos (jóvenes, crianzas, reservas y grandes reservas). A ello se suman los espumosos, de larga tradición en la zona, y los vinos de licor, como moscateles y mistelas.
Este mes de octubre, te invitamos a descubrir uno de los grandes valores de la D.O. Campo de Borja con Borsao Shiraz Vendimia Seleccionada 2021, elaborado en exclusiva para Vinoselección por Bodegas Borsao y protagonista de nuestra Selección Mensual. Un vino que refleja la personalidad de este territorio y una excelente puerta de entrada para descubrir todo el potencial de una denominación que conquista a un número cada vez mayor de amantes del vino.